miércoles, 15 de enero de 2014

Metropolis 1927

Título original: Metropolis
Año: 1927
Duración: 153 min.
País: Alemania
Director: Fritz Lang
Guión: Thea von Harbou
Música: Bernd Schultheis & Gottfried Huppertz
Fotografía
Karl Freund & Günther Rittau (B&W)
Reparto: Gustav Fröhlich, Brigitte Helm, Alfred Abel, Rudolf Klein-Rogge, Fritz Rasp, Theodor Loos, Heinrich George, Fritz Alberti, Grete Berger, Heinrich Gotho, Georg John, Olaf Storm
Productora: U.F.A.
Género: Ciencia ficción | Steampunk. Robots. Expresionismo alemán. Cine mudo. Película de culto
Sinopsis:
Futuro, año 2000. En la megalópolis de Metrópolis la sociedad se divide en dos clases, los ricos que tienen el poder y los medios de producción, rodeados de lujos, espacios amplios y jardines, y los obreros, condenados a vivir en condiciones dramáticas recluidos en un gueto subterráneo, donde se encuentra el corazón industrial de la ciudad. Un día Freder (Alfred Abel), el hijo del todoperoso Joh Fredersen (Gustav Frohlich), el hombre que controla la ciudad, descubre los duros aspectos laborales de los obreros tras enamorarse de María (Brigitte Helm), una muchacha de origen humilde, venerada por las clases bajas y que predica los buenos sentimientos y al amor. El hijo entonces advierte a su padre que los trabajadores podrían rebelarse. (FILMAFFINITY)

Metrópolis (1927)



Metropolis fue escrito por Fritz Lang y su esposa Thea von Harbou. Fue estrenado en el año de 1927, antes de la cinematografía sonorizada y es considerado como uno de los máximos exponentes del expresionismo alemán. Los alemanes fueron los pioneros de la ciencia ficción en el cine, con efectos especiales y esto nace en la década del gobierno de Weimar en 1919-1933. Asimismo, es uno de lοs pocos filmes considerados Memoria del Mundo por la Unesco. 

El film posee una gran cantidad de pensamientos ideológicos-políticos, entre ellos:

*El Marxismo: hay dos clases sociales claramente diferenciadas y separadas.

*La Revolución socialista: María (Robot) -critica a esta ideología- y lanza a los trabajadores a la lucha, y como resultado destrozan su medio y sustento, empeorando su situación en lugar de mejorarla.

*El Nacionalsocialismo: la colaboración entre clases sociales nos lo recuerda, pues era la estructura que defendía a los trabajadores de Alemania (NSDAP).

A pesar de la inmensa cantidad de pensamientos ideológicos-políticos desarrollados en este film su éxito resulto demasiado discreto ya que el público no cuestionaba la imagen social desarrollada en aquella época. 

Asimismo, Lang, en realidad, estaba mucho más interesado en los aspectos técnicos y arquitectónicos del film que en el trasfondo político de la trama ya que su idea del film nació en su viaje a Estados Unidos, en octubre de 1924, viendo desde su barco en la noche ante el puerto neoyorquino los rascacielos de la ciudad y las calles iluminadas. Al regresar, Thea von Harbou se pondría a trabajar en el guion y fue quien le impuso un trasfondo politico.





Cabe mencionar que mientras los filmes de ciencia ficción de su tiempo brindaban una óptica por lo general positiva, Lang recurre a la esclavización de los tiempos bíblicos para representar el futuro por lo que apela a relatos religiosos del cristianismo tales como la Torre de Babel: en la cual los arquitectos y los trabajadores hablaban una misma lengua pero no se entendían. También se anuncia la venida de un redentor y la figura del falso profeta (el robot María). Por otro lado, las monumentales máquinas de la ciudad subterránea proporcionaban a las clases bajas una vida indigna,  y se practicaba ritos de adoración paganos.

Para su estreno en Estados Unidos La versión inicial de Metrópolis sufrió numerosos cortes en su montaje que desvirtuaron el guion elaborado por Harbou y Lang. Por otro lado, el material descartado fue dado por perdido. Aun así, en 2001 la película fue objeto de una profunda restauración en la que participaron numerosas filmotecas a nivel mundial, hecho que condujo a su designación como Patrimonio de la Humanidad. Sin embargo, en 2008 fue localizada una copia en Buenos Aires (Argentina), en formato de 16 mm, que si bien no presentaba el metraje completo sí incluía la mayor parte de él, lo que supuso la incorporación a la película de un total de 26 minutos prácticamente inéditos desde su estreno inicial. Lamentablemente, el estado de la copia era de mala calidad, pero permitió hacer un nuevo montaje bastante cercano al original, que fue comercializado en 2010.






"Metropolis" fue una película que marcó época y que, a pesar de haber sido realizada con las limitaciones técnicas propias de su tiempo y en un momento en que la producción internacional se decantaba únicamente por dos modelos de cine (o los productos ligeritos o las grandes epopeyas creadoras de civilizaciones), se instala como quien no quiere la cosa, así, de golpe, en la modernidad. Empezando por la misma presentación, porque esa tendencia tan moderna a jugar con títulos de crédito y con las letras del título de los productos audiovisuales (que de alguna forma hay que dar trabajo a las hordas de creativos o diseñadores gráficos que nuestros centros de enseñanza superior no reglada producen a capazos) aparece, para sorpresa del espectador, desde casi el primer momento de metraje. El título de la película, "Metropolis", surge en plan filigrana de la técnica, creando enormes dudas en el espectador en torno a la veracidad del producto. ¿Acaso no serán la ausencia de sonido y las partes perdidas de metraje meros trucos publicitarios para dar solera a un producto que, en realidad, es mucho más actual de lo que nos cuentan? Pues, por lo visto, no,. Sorprende, y mucho, pero es que "Metropolis" se avanzó en muchas cosas a su época. Es una película, por ello, imprescindible. 
(citado de http://www.lapaginadefinitiva.com/cine/peliculas/metropolis.htm)

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